La huelga de los conductores del Metro
En Madrid están subiendo las temperaturas. Este fin de semana tuvimos el cielo cubierto y un gran chaparrón de granizo donde hicieron que la temperatura bajara a 10ºC pero desde el ayer, la temperatura ha subido estando a más de 20ºC.
Esta subida del termómetro se suma a la huelga del nuestro “fabuloso” Metro de Madrid donde ayer se reanudó la huelga de los conductores durante las horas punta. La afluencia de viajeros para dirigirse al trabajo junto con las “averias” que sufrían los trenes hicieron casi asfixiante poder entrar en uno de los vagones.
Yo me solidarizo con los conductores de los trenes donde piden una mejora en la seguridad, en las instalaciones, cursos de formación y reciclaje pero ante todo un aumento salarial. Esto último (aunque ellos digan lo contrario) es la premisa fundamental de todas sus reivindicaciones.
El convenio que tienen firmado con la patronal es de Junio del año pasado y está vigente hasta el año 2008 y antes de un año ya quieren cambiarlo. Si yo fuera el camarero de un bar y quisiera más dinero e hiciera huelga, habría dos consecuencias, la primera sería que dejaría a los clientes sin café, que broma 100 personas sin tomar café por la mañana cuando todavía están dormidos y la segunda, y más probable, sería que el jefe me despediría.
Hablamos de miles de personas que utilizamos este medio de transporte para llegar a nuestros destinos y están utilizando la fuerza y el transtorno de tantas personas que somos los pacientes sufridores.
Basta ya de hipocresía por parte de todas estas personas, conductores de transportes públicos (metro, tren, taxi, avión) donde para no ponerse en contra a los pasajeros siempre utilizan las mismas reivindicaciones, mejora en la seguridad, mejora en el servicio a los viajeros, mejora en … y al final, en letra pequeña pero siempre la más importante en todos los contratos, aumento salarial.
